La urgencia urinaria es una necesidad súbita e imperiosa de orinar, difícil de aplazar. La International Continence Society usa precisamente "difícil de aplazar" para distinguirla de "debería ir pronto al baño".
La urgencia se diferencia de la sensación normal en dos cosas: aparece de forma súbita, sin esa fase progresiva en la que el aviso va creciendo, y es difícil de ignorar. Mucha gente la describe con miedo a no llegar al baño a tiempo, a veces desencadenada por la llave en la puerta o el sonido del agua. Cuando provoca pérdida involuntaria de orina, se llama incontinencia de urgencia.
Las técnicas de supresión de la urgencia (respiración pausada, contracciones rápidas del suelo pélvico) pueden cortar un episodio aislado. A medio plazo: entrenamiento vesical, ajustes en la dieta y fisioterapia de suelo pélvico. Un diario miccional de 3 días es el primer paso para identificar desencadenantes.